Cáncer de Mama y Ejercicio

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, el cáncer de seno es el tipo de cáncer más común en las mujeres a nivel mundial. Entre los factores de riesgo que pueden colaborar con su aparición, están la obesidad y la inactividad física. Es por ello que la relación entre el cáncer de mama y el ejercicio es un aspecto importante a tomar en cuenta.

El ejercicio físico es de gran ayuda para prevenir la aparición del cáncer, y también para reducir su recurrencia una vez que has sido diagnosticada. Igualmente, realizar ejercicio durante y después del tratamiento es seguro, siempre y cuando tengas cuidado con el nivel de intensidad y el tipo de ejercicio.

 

Cáncer de Mama y Ejercicio: ¿Cómo ayuda?

Antes y después: reduce el riesgo de aparición

Controlar y mantener tu peso e índice de masa corporal dentro de parámetros saludables es vital. Las células de la grasa producen más estrógeno, el cual afecta a los cánceres con receptores hormonales positivos. De esa forma, mantenerte en tu peso ideal reduce el riesgo de la aparición o recurrencia del cáncer. Igualmente, tiene un impacto positivo en el nivel de mortalidad, extendiendo la vida de los pacientes.

Durante: alivia los efectos del tratamiento

¿Has sido diagnosticada y estás en tratamiento? Hacer ejercicio te ayuda a combatir varios de los efectos secundarios de la quimioterapia, como las náuseas, la fatiga, estreñimiento, etc. Igualmente, te ayudará a recuperar el control de tu cuerpo (fortaleciendo tus músculos y huesos) y de tu mente (reduciendo tus niveles de estrés y mejorando tu autoestima.)

 

¿El Ejercicio solo es suficiente?

No. Es importante tener en cuenta que la actividad física es solo un elemento que puede colaborar a prevenir la aparición del cáncer de mama. Hay muchos otros factores en juego, desde genética hasta hábitos de salud.

Igualmente, en caso de ser diagnosticada, el ejercicio debe formar parte de un plan de tratamiento más global que debes consultar con tu doctor.

 

¿Cómo y cuánto necesitas ejercitarte?  

30 minutos de actividad física, cinco veces a la semana, es la recomendación general de los expertos para personas con y sin cáncer. Sin embargo, esta dosis puede cambiar según el paciente, de acuerdo a sus propios objetivos.

Según algunos estudios, lo más relevante para lograr efectos positivos en la salud no es la cantidad de minutos. En cambio, es la intensidad lo que determinará la efectividad de hacer ejercicio. Aún si cumples con la recomendación básica en cuanto a tiempo, verás mejores resultados al realizar sesiones de moderada a alta intensidad. Monitorea tu frecuencia cardíaca y asegúrate de mantenerte en tu zona ideal.

También es vital considerar el tipo de ejercicio que realizarás. Las mujeres que han pasado por una cirugía pueden correr riesgos de lastimarse o sufrir inflamaciones (‘linfedema’) al realizar ciertos movimientos y actividades. Por ello, es importante que no comiences a entrenar impulsivamente sin antes haber consultado los riesgos y recomendaciones con tu doctor. Sigue sus instrucciones en todo momento, y comunícaselas a tu instructor de ser necesario. Apunta a aumentar la intensidad y dificultad progresivamente, y guiándote por las indicaciones de los expertos.

 

Fuentes:

BreastCancer.org

Rethink Breast Cancer

World Health Organization

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